El Círculo de Críticos de Arte de Chile anunció los premios correspondientes al año 2024 en su Asamblea Anual, reconociendo las mejores obras en diversas disciplinas como artes visuales, cine, danza, literatura, música, ópera y teatro. En la categoría de Literatura, dentro del género Crónica, el galardón fue otorgado a “Letras torcidas. Un perfil de Mariana Callejas”, del periodista y escritor Juan Cristóbal Peña, quien se desempeña como docente en el Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado.
El libro de Peña ofrece una mirada profunda y documentada sobre la figura de Mariana Callejas, escritora y agente de la DINA, abordando sus contradicciones y su rol dentro de la historia reciente de Chile. Con un estilo narrativo envolvente y una investigación rigurosa, “Letras torcidas” se ha consolidado como un referente en la crónica literaria chilena contemporánea.
La ceremonia de entrega de premios tuvo lugar el pasado 22 de marzo en el Centro Cultural de Las Condes, reuniendo a destacadas figuras del mundo cultural y académico. Con este reconocimiento, el Círculo de Críticos de Arte de Chile reafirma la relevancia de la crónica como género literario y resalta la contribución de Juan Cristóbal Peña al periodismo narrativo en Chile.
¿Qué significa para ti haber obtenido este reconocimiento?
Me alegra y enorgullece recibir un premio como este, de la crítica chilena, más todavía en una categoría como es la Crónica. Me alegra pero también me da un poco de pudor, porque los premios son siempre arbitrarios, y porque el 2014 hubo crónicas y relatos de no ficción chilenos muy buenos como La Niña Ámbar, de Ivonne Toro; Corazón Partío, de Rodrigo Fluxá; Psicosis Lúcida, de Joaquín Miranda; Dónde me Siento Vivo, de Matías Rivas Aylwin; Atrás Queda la Tierra, de Arianna de Sousa García; o Así Mataron en Octubre, de Dauno Tótoro.
¿A qué crees que se debe la buena recepción que ha tenido el libro desde su lanzamiento?
Si bien se ha escrito mucho sobre este tema, me parece que no se había profundizado en esa relación perversa entre literatura, agentes de la dictadura y vida doméstica y familiar en un cuartel de la DINA. Hay algo perverso y torcido en esa relación, algo que causa estupor pero también curiosidad, si es que no morbo. Me parece también que no se había ahondado en los cuentos de Mariana Callejas, especialmente aquellos que tratan de guerrilleros y agentes de inteligencia, escritos -y comentados en el taller- en los días en que ella oficiaba de agente del terrorismo internacional y dueña de casa.
¿Cuál es la fórmula para sacar adelante un trabajo como este?
Ojalá existiera una fórmula. Lo que hay es un método, unido a persistencia, porfía, obsesión. Y oficio, supongo. Algo de lo que procuramos cultivar y poner en práctica en el Magíster en Escritura Narrativa, que tiene el propósito de formar escritores.