Una investigación reciente publicada en Humanities and Social Sciences Communications de Nature desafía una de las ideas más extendidas sobre el uso juvenil de tecnologías: que los adolescentes son usuarios pasivos. El estudio, que reunió a más de 200 jóvenes en Chile y Colombia en grupos focales, evidencia que desarrollan estrategias activas para gestionar su bienestar digital y que, además, valoran de manera consistente la interacción cara a cara por sobre la virtual.
La investigación contó con la participación de Amaranta Alfaro, académica del Departamento de Periodismo de la UAH e investigadora del equipo Kids Online Chile, Rocio López Ordosgoitia de la Pontificia Universidad Javeriana y Luis Enrique Santana, académico y Director del programa Formando Ciudadanía Digital en la Universidad Adolfo Ibáñez. El trabajo explora cómo los adolescentes navegan su vida cotidiana en un contexto de hiperconectividad, abordando dimensiones como la autorregulación, la socialización y el rol de las familias.
La académica UAH comentó:
“El problema no es que los adolescentes ‘usen demasiado’ la tecnología, sino cómo como sociedad estamos leyendo ese uso. Seguimos instalando discursos adultocéntricos que los posicionan como vulnerables o incapaces, cuando la evidencia muestra que toman decisiones, negocian límites y desarrollan estrategias propias. Si no incorporamos sus voces en las políticas públicas y en la educación digital, vamos a seguir diseñando soluciones desconectadas de su realidad”.
Principales hallazgos
Entre los resultados más relevantes del estudio, destacan:
* Agencia adolescente: Los jóvenes no son pasivos; Desarrollan estrategias proactivas de autorregulación y resiliencia digital.
* Conexión física: A pesar de la alta conectividad, los adolescentes priorizan consistentemente la socialización cara a cara sobre las interacciones digitales.
* Evolución de la crianza: Los padres modernos utilizan sus propias experiencias en redes sociales para ofrecer una orientación más empática e informada.
* Diferencias contextuales: la cultura local importa; La juventud chilena muestra mayores preocupaciones sobre la privacidad y resistencia a los controles restrictivos que los de Colombia.
* Enfoque basado en derechos: El estudio aboga por empoderar a los jóvenes a través de un marco de derechos de la infancia en lugar de centrarse solo en los riesgos.
Un cambio de mirada
Los resultados aportan evidencia para repensar el debate público sobre juventud y tecnología, que muchas veces se centra exclusivamente en riesgos. En cambio, la investigación propone un enfoque más equilibrado, que reconoce capacidades, decisiones y contextos. Revisa el artículo aquí: Humanities and Social Sciences Communications