Fuente: Revista Mensaje
El 13 de octubre de 2025 marcó un día potencialmente histórico para el conflicto israelí-palestino y la región de Medio Oriente, en general. En esta fecha, se firmó un acuerdo inicial entre Israel y Hamás, con la mediación del presidente Donald Trump y los líderes de Egipto (Abdelfatah El-Sisi), Turquía (Recep Tayyip Erdo?an) y Qatar (emir Tamim bin amad Al Thani). Sin embargo, la implementación de las diversas etapas de este acuerdo podría verse seriamente obstaculizada debido a las numerosas áreas grises presentes en el texto.
La ciudad de la paz
En una ceremonia que contó con la presencia de más de veinte jefes de Estado y de Gobierno, se selló en la ciudad egipcia de Sharm el-Sheij un acuerdo de veinte puntos, que en su primera etapa consideraba la liberación de 48 rehenes israelíes (veinte vivos y veintiocho muertos) mantenidos en cautiverio por Hamás, la excarcelación de casi dos mil presos palestinos por Israel y el retiro de Israel de aproximadamente el 50% de la Franja.
El lugar escogido para la firma, Sharm el-Sheij, resulta altamente simbólico, porque este territorio, ubicado en la Península del Sinaí, fue conquistado por Israel, junto con toda la Península, primero en la Guerra del Suez de 1956 y luego en la Guerra de los Seis Días de junio de 1967. Sin embargo, en virtud de los Acuerdos de Camp David suscritos por Israel y Egipto en 1979, lo que dio lugar a un tratado de paz bilateral, el Sinaí fue íntegramente devuelto a Egipto.
Conocida históricamente como la «ciudad de la paz» o medinat es-salam en árabe, por su profundo legado y su crucial posicionamiento geoestratégico a orillas del Mar Rojo, esta ciudad ha sido un enclave fundamental. Su ubicación rivilegiada, sirviendo como un puente natural que une los continentes de África y Asia, la ha convertido en un escenario recurrente y de gran importancia para la diplomacia global.
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