Fuente: Le Monde Diplomatique
El 13 de octubre de 2025, Santiago de Chile se convirtió en un espacio de encuentro para la memoria, el pensamiento crítico y la construcción colectiva del Trabajo Social latinoamericano y caribeño. A un año de aquella conmemoración, vuelvo sobre una experiencia que guarda un significado histórico, académico y político para nuestra disciplina y profesión. Nos convocó una pregunta que continúa abierta y que compromete a las generaciones presentes y futuras: ¿qué Trabajo Social necesitamos construir frente a las inmensas desigualdades de nuestro tiempo y qué sociedad estamos dispuestas y dispuestos a contribuir a transformar?
El XXIV Seminario Latinoamericano de Escuelas de Trabajo Social, titulado Crisis civilizatoria, luchas contrahegemónicas y proyectos emancipatorios, reunió en Chile a representantes de veinte países integrantes de la Asociación Latinoamericana de Enseñanza e Investigación en Trabajo Social (ALAEITS). Académicas y académicos, profesionales, estudiantes, organizaciones gremiales, asociaciones nacionales y comunidades universitarias participaron en un encuentro que hizo de la memoria una responsabilidad política y del centenario una oportunidad para pensar el porvenir.
La realización del seminario en Chile fue posible gracias al trabajo conjunto de ALAEITS y de la Asociación Chilena para la Enseñanza del Trabajo Social Universitario (ACHETSU), junto con el compromiso de numerosas instituciones y personas que hicieron suyo este desafío. La participación del Colegio de Trabajadoras y Trabajadores Sociales de Chile, las redes universitarias (Red Cruch, Sistematización, Investigación), las universidades públicas y privadas, las comunidades académicas, las y los estudiantes voluntarios, evidenció una convicción, los grandes encuentros académicos y profesionales son siempre una obra colectiva.
A todas estas organizaciones, equipos y personas les debemos nuestro reconocimiento. Agradecemos a quienes coordinaron equipos, actividades, presentaron ponencias, compartieron investigaciones, organizaron simposios, expusieron libros, sostuvieron conversaciones y abrieron espacios para el intercambio entre distintas tradiciones de pensamiento. Cada contribución amplió el horizonte de una conmemoración que buscaba conmemorar la historia y ponerla nuevamente en movimiento.
Agradezco especialmente a las colegas y los colegas de los veinte países participantes y a sus respectivas asociaciones nacionales:
Región México, Centroamérica y el Caribe: Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico y República Dominicana.
Región Andina: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
Cono Sur: Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
Es muy destacable la participación de los diversos comités: Coordinación general, Científico, Comunicaciones, Comité de logística y finanzas, Comité de historia y memoria, que estuvo compuesto por representantes de las tres regiones de América latina y el Caribe. Además de la participación del grupo motor de 100 estudiantes para los 100 años.
Como presidenta de ALAEITS hasta el 17 de octubre de 2025, tuve el honor y la responsabilidad de acompañar este proceso. Hoy, al mirar aquella experiencia desde la distancia de un año, reconozco en ella un legado que trasciende la organización de un seminario. Lo que allí se reunió fue una historia de luchas, debates, conocimientos, resistencias y esperanzas que distintas generaciones han sostenido, incluso en períodos de autoritarismo, persecución política, precarización de la vida y considerables transformaciones de nuestras sociedades.